Cantos de sirena

by marc chalamanch
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Nueva York. En un cruce de caminos aparece, seductor, el Oriente, el destino que parecía inevitable y que se ha vuelto casi prohibido. Detrás de una valla está ese mundo a veces irreal que nos mira desafiante mientras intentamos encontrarnos.
Una señal “do not enter” nos niega «su» futuro que, si miramos bien, está lleno de tristeza.

Y el nuestro, ¿Cuál será el nuestro?

Estamos perdidos y ciegos a lo que viene. Quizás porque árboles con viejas historias nos han escondido la realidad detrás de delicados muros de engañosas fantasías lejanas. Seducciones que nos asaltan en medio de la calle negándonos manzanas prohibidas. Podemos seguir tranquilos, nadie mira, nadie ve, nadie escucha… estamos hipnotizados, centrados en la búsqueda de hacia dónde ir, fascinado por lo que no entendemos, seducidos por los que dicen y creen que “saben”.
Abrimos los brazos en busca de respuestas y se llenan de compras mientras como telón de fondo los juegos de paraguas convierten en magia lo que no queremos ver. Pero la señal lo dice claro: One Way. Un camino de verdades absolutas que se desmoronan engullidas por una complejidad que no admite los simplificadores cantos de sirena.

El futuro es obsoleto, el presente fugaz, el pasado está olvidado.

Texto publicado en Urbs Volumen 2 (2018): Cantos de Sirena.

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